El arte de dejar ir

Después de comprender lo que ocurrió y de darle un espacio llega un momento que casi nadie nos enseña a atravesar. El momento de despedirse.

 

No es un gesto dramático. No es un portazo. No es aparentar que ya no importa. Es aceptar que algo fue real, que dejó huella y que ya no camina a nuestro lado de la misma manera.

 

Despedirse es permitir que lo que fue importante deje de ocupar el presente como una herida abierta y pase a ocuparlo como una memoria integrada.

 

Es un acto interno, íntimo, consciente. En este módulo vamos a realizar ese gesto interno de cierre para que la energía que quedó atrapada pueda volver a estar disponible.